domingo, 12 de enero de 2014

RUTA 11-01-14



ENTRENANDO CON BARRO….

La mañana de ayer se presentó un poco nublada, con algún pequeño rayo de sol cruzando las nubes que invadían el cielo y con una temperatura que nos acompañaba de 8,5º C, la cual no nos hizo pasar ese frio que otras veces hemos sufrido durante nuestras rutas.
Con un planteamiento desde el principio de llegar a la Fuente La Teja sin parar y a ritmo constante, y así seguir con nuestro objetivo seguir entrenando de cara a futuras salidas de más recorrido o marchas acordes con nuestro nivel y el de realizar una ruta distinta a las de siempre ( por lo menos en la vuelta).
Empezamos saliendo cerca del campo de vuelo municipal de Pinto pero al momento nos dimos cuenta que la ruta  no iba a ser por donde siempre y nada fácil: el camino no estaba muy transitable. Mucho barro, fruto de coches todoterreno y tractores que movieron la tierra y con el tiempo de estos días, se había convertido en un barrizal de “altura”.
Rápidamente, modificamos la ruta, volvemos sobre nuestros pasos bordeando el campo de vuelo y yendo paralelamente por la R-4 hasta llegar a un puente que la cruzaba, donde cogimos dirección a la via pecuaria y seguir así en dirección a la Fuente La Teja.
Durante ese trayecto, veíamos venir a compañeros de hobby ( MTB) con claros indicios de lo que nos podríamos encontrar: barro. Sus ruedas y calzado les delataban.
Entorno al km 8 (+/-) nuestra primera “pequeña” prueba de como íbamos en resistencia: un puente donde observábamos que muchos ciclistas paraban para hacer su pequeño descanso pero que nosotros, como autenticos fieras, conseguimos subir sin problemas. Para entonces, yo iba un poco cansado, fruto de no haber entrenado últimamente mientras que Juan mostraba un buen estado de forma.
Finalmente, llegamos a nuestra parada a media ruta, la fuente La Teja, la cual mostraba un aspecto ambiental bueno. Todo verde pese a estar nublado y con bastante ambiente ciclista: Al menos una veintena de ciclistas “respostando” y cogiendo fuerzas mientras tomaban bocadillos, fruta, barritas , etc. Nosotros aprovechamos para descansar y coger fuerzas para la “exploración” de vuelta, donde queríamos investigar nuevas rutas para volver a Parla de nuevo y que un día antes habíamos estudiado por los mapas de navegación.
Cruzamos unos campos de olivos, dejando a  nuestra izquierda los famosos montes por los que el otro día realizamos la ruta junto a David y nos pusimos de barro hasta las cejas. Menos mal que esta vez de momento no habíamos encontrado tanto barro como aquella vez…¿o si? Un barrizal en medio del camino dificultaba nuestro paso, pero Juan, hábil lo cruzó sin problemas.  Mi “pasada” no fue tan buena como la suya.  Frenándose mis rueda, tuve que ir en plan “monopatín mientras me lamentaba si la “exploración” me iba a llevar a ponerme de barro hasta las rodillas de nuevo.
Seguimos por una zona llana, donde cruzamos una pequeña finca ante la amenazante mirada de unos perros que nos sacaron unas sonrisas y alguna broma entre nosotros.
Siguiente examen:  Un pequeño puente en torno al km 16 (+/-) nos hizo poner a prueba a ver como íbamos de energía. Pero sin problemas, e incluso con caballitos incluidos por parte de Juan, pudimos alcanzar la cima. Lo siguiente ya fue bajada y llanura con dirección a Torrejón de Velasco.
Ya  a las puertas del pueblo, nos topamos con un rebaño de Ovejas. Son de esos momentos que te hacen trasladarte al campo al 100 % y te desconectan de la urbe. Tan contentos, seguimos nuestro trayecto, llegando a Torrejón y bordeando el pueblo hasta llegar a la salida de este, donde tomamos camino dirección a Parla.
Llega el momento difícil..
Ya me frotaba las manos imaginando que no me llenaría de barro cuando en medio del camino: PUMM!! Barrizal para campeones. De manera técnica pudimos sortear la mitad pero una parada de Juan por no responder ya la bici de lo frenada que iba y acto seguido la mía por lo mismo  hicieron que nos empezásemos a poner perdidos. Unas risas y a ver el Hospital de Parla en la lejanía.
No habíamos cruzado el hospital en dirección al lago de  Parla cuando otro pequeño barrizal, que no parecía tener dificultad cuando se me giró un poco la rueda y acabé apoyando mi zapatilla derecha en pleno barro.  Era la guinda del pastel y otras pequeñas risas hasta la llegada del lago, donde nos limpiamos un poco y decidimos terminar la ruta realizando 5 vueltas al velódromo. 5 km intensos con la intención de llegar a superar los 32 km  que teníamos de record en ruta y a la vez que el barro de nuestras ruedas se secase. Cabe destacar que la última vuelta la hicimos a una media de 23 km (+/-), mas rápida de lo normal para comprobar nuestras reservas de energía.
Buenas sensaciones en esta ruta y ganas de muchas más.
Aquí os dejo el track de la ruta: ruta 11-01-14

No hay comentarios:

Publicar un comentario