Hoy en día tenemos multitud de productos para engrasar la cadena de nustras bicis, pero basicamente se dividen en 2 productos: aceites (con más o menos aditivos) y ceras.
Los aceites se han utilizado en exclusiva hasta hace poco, hoy en día los aceites traen aditivos para mejorar sus propiedades, el aditivo más importante es el teflón, el cual es un elemento antifricción. El principal inconveniente del aceite es su capacidad de absorver el polvo y hacer una pasta muy abrasiva que perjudica a la cadena. La cadena se puede limpiar con cualquier producto (queroseno, gasolina, gasoil, desengrasante, etc) y volver a aplicar de nuevo aceite.
Las ceras han aparecido en el mercado hace relativamente poco tiempo, su principal ventaja es su adherencia a la cadena y que no mancha... en contra tiene que para aplicar la cera, la cadena debe estar clinicamente limpia, no pueden quedar restos del producto empleado para limpiarla, una vez la cadena limpia, se aplica la cera un par de veces dejando trascurrir el tiempo de secado, una vez seca, la cera se vuelve "dura" y por eso no se la pega el polvo. Se puede aplicar de nuevo sin necesidad de limpiar la cadena. Y si queremos limpiar la cadena, simplemente tenemos que cepillarla en seco con un cepillo de dientes y la cera sale sin mayores complicaciones. En rutas duras con lluvia, o cruzando ríos, se puede dar el caso de tener que aplicar cera a mitad de ruta, ya que tanta agua hace que se vaya la cera.
Esperamos que os haya servido de algo el articulo, aunque lo que a unos les va fenomenal... a otros no les va tan bien...
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